En los meses de primavera y verano nuestro cabello, al igual que nuestra piel, sufre ciertos cambios de color y estructura debido al estilo de vida que llevamos, a los rayos solares…

Desde finales del mes de marzo las horas solares van en aumento a diario, lo que repercute en el color de nuestro cabello, que se puede aclarar uno, dos, y hasta tres tonos, sobre todo si lo combinamos con el agua de piscina o de mar. También se ve alterada su cutícula que puede presentarse más áspera, dando lugar a más enredos y pérdida de brillo.

Es por eso que, en esta época, necesitamos unos cuidados especiales. Debemos devolver a nuestro cabello los nutrientes perdidos, así como la hidratación que necesita. Para ello disponemos de diferentes tratamientos que realizamos en DEGAS Estilistas, además de los cuidados que indicamos para casa.

La hidratación es fundamental, pero debe realizarse sobre un cabello bien limpio, es decir, lo primero es escoger el champú adecuado a cada tipo de pelo, por ejemplo: cabellos grasos, finos, castigados o maltratados químicamente, secos, normales…

La función del champú es limpiar, obvio, pero nos encontramos con que a menudo en el mercado ofrecen algunos que no limpian bien, es decir, dejan residuos e incluso aportan siliconas que hacen de barrera a cualquier tratamiento, algo que no beneficia sino que además perjudica, y así los cabellos se sienten grasos al día siguiente de lavarlos, no tienen brillo y tampoco soltura ni movimiento.

Es un problema que nos encontramos más a menudo de lo que nos gustaría. A veces necesitamos hacer una exfoliación de cuero cabelludo y limpieza profunda para eliminar toda esta carga de residuos. Y a partir de ahí comenzar a lavar en casa con los productos adecuados que recomendamos en exclusiva para cada cliente, productos que dejan el cabello extra limpio, suelto y brillante.

Restauración del cabello después del verano 0

Realmente es el peluquero el encargado de diagnosticar qué champú necesita cada persona después de observar y realizar preguntas concretas. Es una de las funciones de un buen estilista, para eso cuenta con la formación, los conocimientos y experiencia necesarias.

Lo mismo pasa con los tratamientos, hay muchos y variados, pero es muy importante saber cuál es el más indicado para cada necesidad capilar.

Los hay para reestructurar y reparar cuando nos encontramos con cabellos muy castigados, hay hidratantes y nutritivos para cabellos secos y/o crespos, hay otros para dar volumen y fortalecer a los cabellos finos, y unos específicos para el cuero cabelludo, para hidratar, calmar…

Cada marca trabaja con diferentes principios activos y en diferentes proporciones, por eso hay diferencias notables entre unos y otros. Una vez más, es el peluquero el profesional adecuado para analizar el estado de cada cabello.